El concesionario de un puerto deportivo, generalmente el Club Naútico, saca a concurso la explotación del servicio de vaadero.
El concursante que se lleva el contrato debe cumplir el pliego de condiciones impuestas por el convocante del concurso.
A su cargo corren cuando menos las siguientes obligaciones:
- Adquirir un Travelift apto oara levantear un porrón de toneladas.
- Contratar a su cargo toda la plantilla de personal necesaria para dar un servicio eficiente, equilibrado con el número de usuarios del puerto, sin que deban padecerse listas de espera inasumibles, cuando todos los usuarios se acuerdan de que hay que hacer bajos a última hora y cuando tienen el verano encima.
Ni falta hace decir que ello supone nóminas, seguridad social con los incrementos galopantes de año en año, directamente proporcionales con el déficit de aquel organismo.
- Pagar una póliza de seguro de responsabilidad civil con una cobertura elevadísima, atendido que lo que se mueve en aquel recinto no son precisamente juguetes, y un vuelco por fallo de una cuna, rotura de una cincha, un incendio,o cualquier eventualidad parecida, no son precisamente cuestiones menores, eso si no pilla a nadie y lo envīa directo al otro mundo.
- Tener un almacén habitual,equipado con todos los materiales al uso de la actividad, pinturas, pinceles, disolventes, herramientas varias...
- Mantener en permanente estodo de decoro y revista todas las instalaciones.
- Disponer de todo el material y maquinaria necesarios para prestar la actividad propia de la empresa, cunas, cuñas, puntales, tractora o toro elevador,defensas protectoras de diques, máquinas limpiadoras a presión.
- Disponer de una mínima infraestructura de tratamiento de resíduos, como el agua contaminada procedente d un limpiado de la patente, aceites usados etc.
- Mantener el perfecto de uso las rampas de varada.
- Generalmente una grúa operativa para lanchas, motos, llauts y embarcaciones de menor tamaño..
O sea, toda una organización de empresa que conlleva una fuerte inversión inicial, y que quien se mete en ella cuenta con un calendario de amortizaciones, y como no un magen empresarial, ya que en caso contrario ya ni se mete en similar percal.
Cuando todo está instalado, llega el ususario para cuyo servicio se ha montado la fiesta y para ahorrarse unos centenares de euros pretende utilizar sin cargo alguno las instalaciones adecentadas por el concesionario del servicio en cuestión, y si este se atreve a impedirlo, falta tiempo para llamarle mafioso.
Sinceramente no lo entiend; y me pregunto quien es realmente el que a priori pretende aprovecharse del otro...
Otra cosa es que al igual que ocurre en los talleres, exista una normaiva, que en ese caso ignoro si existe o no, que permita conocer al ususario a cuanto se cuenta la hora de trabajo, y que cuando contratas un seravicio cuentes con un presupuesto cerrado de coste, que si no te complace, simplemente no lo contratas y tan amigos.
Ahora bien, que uno monte la infraestructura empresarial para dar un servicio, y que el destinatario del mismo pretenda utilizar esa infraestructura para autoprestárselo gratis en prejuicio del concesionario, creo que no es justo.
Puedo estar muy equivocado, pero aún estando en el grupo de los que cada año me toca pagar el servicio de varadero, no se me ocurriría exigir que una vez el barco apuntalado en la cuna, tuviera que pintarlo yo mismo con pintura adquirida directamente para evitar que el personal contratado por el concesionario puediera hacerlo.

Saludos cordiale
