Re: helice plegable, experiencias
A mi criterio la gran ventaja te la ofrece una de tres palas plegable, u orientable, respecto a la fija de dos palas con la que acostumbran a salir de astillero los veleros
Navegando a vela, que las palas queden replegadas ofreciendo una menor resistencia a la corriente y con ello un menor freno es fácil de entender y de comprobar la mejora. Solo se podría poner en cuestión en aquellos casos en que por kas condiciones reinantes el baco se mentiene constantemente en ka máxima velocidad que le permiten el tamaño y formas de su casco...
Pero donde también se nota una gran diferencia es en empuje, ausencia de vibraciones y mayor velocidad navegando a motor, en cualquier circunstancia, pero sobretodo navegando con fuerte viento o mar en contra.
Con una hélice fija de dos palas es habitual que cuando el mar y el viento frontales frenan el barco te encuentres con dos fenómenos habituales, si le das alegría al motor para avanzar, al encapillar la ola la hélice resbala, cavita e imprime vibraciones al baco. Si le bajas el régimen el barco queda prácticamente parado y le cuesta avanzar, lo que te obliga a seguir dándole gas y seguir sifriendo vibraciones.
Con una hèlice de tres palas, sea fija o plegable ( ya que ésta última abierta trabaja como una fija) cuando le quitas régimen al barco baja algo la velocidad pero èste no pierde empuje, con lo que puedes dosificar la velocidad ideal para avanzar con menos rociones y pantocazos y sin vibraciones.
En el caso de la Max Prop, tanto en avante como en atrás la hélice se abre con un tope, siendo así que el margen entre dicho tope si le das avante o atrás es el margen que tienes para que quedn las palas en bandera, es decir replegadas por el flujo de cortiente que crea el barco al avanzar.
A diferencia de las de pico de pato, no debes imprimir velocidad al eje para que las palas se orienten por la fuerza centrífuga y no quedas bajo el riesgo que al querer dar atrás para detener el barco la hélice no se abra.
He equipado la Max Prop de tres palas en dos barcos bien distintos, uno mucho más ligero que el otro, y la diferencia con la fija de dos palas en ambos casos, e incluso con la de pico de pato que equipaba mi actual barco, ha sido abismal. La recomiendo sin lugar a dudas, tanto en navegación a vela como a motor, eso sí, comprobando que el ánguol al que se orientan las palas sea el adecuado, esto es, el que permite al motor alcanzar exactamente el máximo règimen de giro que señala el fabticante con el mar en calma, sin que quede por debajo ni que exceda, al objeto de que el motor trabaje correctamente.
Saludos
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