Vale la pena, si acostumbras a viajar de puerto en puerto o fondeando por ahí. A mí me permite sustituir los dos viejos tomos de Brandon en inglés que tenía un tanto anticuados.
Es pasta, pero si le das uso vale la pena.
O si, como en mi caso, eres un maníaco de guías, cartas y mapas, tanto náuticas como de montaña.

