Efectivamente, metales como el cobre resisten razonablemente bien al salfumán (si el contacto es breve, si no se corroe igual), sin embargo el bronce, que en principio es una aleación de cobre y estaño, hoy en día casi siempre contiene zinc (Cu + Zn = latón) y otros metales como magnesio, plomo o aluminio que se dañan gravemente con el salfumán.
En este vídeo, puedes ver la reacción del salfumán con Estaño, Hierro, Magnesio, Cobre, Zinc y Calcio:
El calcio es el caracolillo y los restos de cal que puede dejar el agua. El resto (menos el hierro, se suelen encontrar en el bronce. Ojo, donde hay burbujas hay reacción, no hace falta que "explote"...
Por cierto, los circuitos de refrigeración, incluidos los Solé Mini, suelen estar llenos de racores, arandelas, tuercas y tornillos cincados o directamente de latón, por no mencionar los propios ánodos... Además, el salfumán también ataca a muchos plásticos presentes en juntas y rodetes.
Si después de ver esto queréis seguir echando salfumán a los metales de vuestro barco, allá vosotros...