Buenos días: hace años asistí al Grand Pavois de la Rochelle. Es una feria magnifica, especialmente para ver barcos de aluminio y para soñar, porque los precios de estas maravillas, no están al alcance de cualquiera.
Hacía un tiempo bastante feo: gris, frío y llovía, pero habían muchísimos barcos navegando

con un ambientazo increible en los pantalanes.
También visité el Joshua y pude ver, en la realidad, el barco de los libros que leí y releí en una época.
Tengo una entrada en mi blog pendiente de acabar, con las fotos de la visita al mítico barco, voy a ver si me pongo las pilas y la acabo.

