Restaurar un barco, es tan absurdo como restaurar un coche, una moto, una casa, o cualquier otra cosa, si se piensa desde la economia, pero es algo distinto, personal, magnifico, y como casi todo lo que se hace con el corazon, sera inevitablemente ruinoso, ¿y que?
Al chalado que se mete a restaurar una mobilete con 50 años a las espaldas y que no es mas que un monton de hierros oxidados y retorcidos, no le importa lo mas minimo saber que con lo que va a invertir en dinero y horas podria comprar una Harley Davidson nueva.
Hablamos de cosas distintas.