Así que me decidí a sacar el lastre y ver qué demonios pasaba en la siguiente varada.
Para sacarlo me ayudaron a ello, ya que no tenia las herramientas necesarias, ni honestamente los conocimientos para según qué. Después de aflojados los tornillos interiores y colocar un toro con las palas justo debajo del lastre, empezó el via crucis. La Sika no permitía sacarlo.
No estuve presente en ese momento, pero me comentaron que finalmente se pudo sacar cortando la Sika con un alambre térmico. El resultado fue el que os muestro ahora: el casco con los restos de sika y el lastre también lleno: