
Hace años tuve la feliz idea solidaria de compartir mi barco para navegaciones organizadas de grupos de desconocidos, en los que ellos aportarían una cantidad (ridícula en comparación a un charter), y salíamos a navegar todos juntos 5 veces al año.
La idea era sinceramente solidaria y no lucrativa, pero lógicamente yo pretendía recaudar unos fondos que ayudaran al mantenimiento del barco.
Pues fui informado por DOS fuentes muy fiables (HACIENDA Y CAPITANÍA) que lo primero que me iba a pasar era que el barco se precintaría judicialmente. Lo segundo sería una multa de 3.000 euros, si me pillaban a la primera, y si no, pues una multa proporcional al desfalco que hubiese podido organizar, tal vez 3 o 4 veces lo que yo hubiese podido recaudar ilícitamente. Y hasta que no pagase, el barco embargado. Y cuando lo pagase, tal vez el barco quedaría retenido durante un año para que no se me ocurriese hacerlo otra vez.
Así que la respuesta es si. Primero la pasta. Luego ya veremos.
El embargo no sale a cuenta. Hay que cuidar lo embargado.
Pero "precintar" es gratis, y si violas el precinto te ponen más multa.
Es más fácil embargar cuentas y vehículos o bienes inmuebles que se colocan más rápido que un barco.
