Depende de lo que quieras hacer: salvar la cara (y las posibles ventas) o salvar el producto
¡Ojala se hagan públicos siempre los defectos de diseño, manipulación o mantenimiento causantes de cualquier accidente!
En caso contrario nunca se corregirán los defectos, ni se conseguirán presupuestos para solucionarlos pues ¿Cómo vendes el gasto si todo ha sido perfecto?
Otra cosa es que, en los paises acostumbrados al secretismo y ocultación de errores (e incluso de delitos), no podamos fiarnos y siempre salgan los que, sin justificación, tiran piedras al propio tejado.
