El problema no es que en el Brexit el Reino Unido deje como está la reglamentación de afecta a las embarcaciones de recreo; el problema es que la UE pasa a considerar ese barco como extracomunitario. Y eso, a los ojos de nuestra bienamada Administración es como colgarse una diana y un cartel que ponga "¡Dispara!".
Saludos y
