Lo siento cofrades, pero yo debo ser un "barcoriego". Después de tener tres
barcos, dos de ellos "de la aguja", ahora estoy ilusionadísimo en un nuevo
proyecto y no echo de menos a los tres "amores" anteriores.
No quiero decir que no los recuerde con alegría y satisfacción, pero mi "cuore"
ahora pertenece al nuevo proyecto. Y así me pasó, cada vez que cambié de
barco.
Salud y
