Re: ¿Por qué se quiere tanto a los barcos?
A la fuerza los tenemos que querer. Nos cuesta tanto conseguirlos y cuidarlos que no tenemos más remedio que amarlos.
En mi caso con más razón, pués yo le di la vida, por así decirlo, pues lo construí con mis propias manos. Ya entenderéis el porqué de mis apasionadas palabras.
En cualquier caso, sea comprado o autoconstruido, el valor se le da, indistintamente del esfuerzo empleado en conseguirlo, y de ahí a atribuirle un alma, aunque sea material, no hay ni medio paso.
Buenos vientos,.... y buen ron.
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