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Originalmente publicado por Alf_on
Hoy en día bastante gente (sobre todo taxistas y gente que curra con el vehículo) echa de vez en cuando un litrito de gasolina al depósito antes de llenarlo de gas oil con los cuarenta o sesenta litros que le quepan, lo que hace el efecto de echar un aditivo tipo Wins al motor para limpiar inyectores.
Que yo sepa ningún motor se desgracia por eso, al contrario.
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Y también hay quien lleva un ajo macho en la guantera, para tener buena suerte. Lo de la gasolina es uno de esos hábitos arraigados que se ha ido perpetuando en el tiempo. Supuestamente servía para arreglarlo todo pero realmente es tan eficaz como el portentoso Bálsamo de Fierabrás. Si hablas con taxistas y camioneros en activo, verás que mayoritariamente ya no están por la labor, porque los diésel modernos son muy complejos y ya no toleran tanto el maltrato como antaño.
Como todo, depende de la proporción, pero si alguien cree que privar de lubricación al sistema de inyección va a arreglar algo en él, debería repensarlo. Irónicamente, incluso la combustión de ese mix para "limpiar la carbonilla" resulta ineficiente, provoca residuos y tiene el feo hábito de destrozar el catalizador, cuando nuestro diésel dispone de él (entre 1000 y 3000 €)
Cita:
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A una berlingo de gas oil que tuve me aburrí de echarle gas oil de calefacción y muchos litros de aceite de cocina usado y bien filtrado, claro, y también aceite de girasol nuevo, mitad gas oil mitad aceite, y ningún problema.
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Supongo que te refieres a las Berlingo con motor 1.9 D y TD. Su motor era de inyección indirecta en precámara, nada de sofisticados inyectores common- rail. Era un motor bastante sencillo que aguantaba carros y carretas, al fin y al cabo el gasóleo "también es un aceite". No obstante, a veces se le escapaban las bielas por el costado, por problemas de lubricación (cargándose el bloque del motor) y se le desprendían las cámaras de precombustión, arruinando cilindros, pistones, válvulas, etc. Si lo buscas en Google te encontrarás que fue algo relativamente común.
Por contra, en un diésel moderno la inyección se realiza a altísima presión dentro del cilindro y los inyectores son como carísimas agujas hipodérmicas. La idea es vaporizar adecuadamente el gasóleo para mezclarlo con la mayor cantidad de aire posible y, además de reducir vibraciones, ruido y emisiones a la atmósfera, provocar la combustión más potente con la cantidad imprescindible de gasóleo. Como te pongas a enredar con cosas raras puedes cargártelo y un solo inyector cuesta de 700 € para arriba.
