Acabo de empezar a leer el libro y pinta muy bien, espero haya tenido el Trotamar III su justo destino tras miles de millas cuidando a tu padre y a toda la familia.
Consulté en LTP para ver si alguien lo había leído y comentarlo, veo la grata sorpresa de no solo encontrar lectores sino al hijo del autor, un placer.
Me alegro que la LTP haga la gran función de la familia náutica española.


