Querida polen.
Cuando empezó este post, recuerdo haberme entretenido bastante rato en mirar las fotografías de las cortinas. Debí quedar tan gratamente sorprendida de tu maña, no porque la desconociese, sino por cómo te superas día a día, que no reparé en las palabras que me dedicas en la entrada. Ahora he vuelto a empezar el hilo y las he visto. Discúlpame por no haber correspondido entonces como se merecían.
¿Qué puedo decir ante esta nueva muestra de afecto? Todo lo que yo podría decir creo que lo sabes, pero para los que no te conocen, quiero escribir, con toda sinceridad, que aquí, en La Taberna, si hay alguien transparente, auténtica y llena de jovial frescura, eres tú.
Un beso
PD: He tomado buena nota de todas tus sugerencias respecto a las cortinas.
