Tras una noche de farra el marido llega a casa visiblemente perjudicado. Al acostarse queda mirando a los pies de la cama y exclama con voz pastosa:
-Aquí hay seis pies!!
+A dormir!! Que vienes fino!!
El hombre vuelve a contar varias veces señalando con el dedo.
-Te repito que hay seis pies!!
+Y dale!! Duerme la mona y calla.
De un zarpazo retira la sábana y efectivamente aparece un señor con cara de circunstancias.
-Menos mal que está usted aquí, si no está víbora me deja por mentiroso!!

salud!!
