En general el tema de las reparaciones, ya sea en barcos, coches o en informática (es lo mío) es complicado.
Sí, te piden un presupuesto para hacer 'X'... pero no tienes casi nada de información. Y si tienes que dar un precio cerrado, lo más probable es que luego te encuentres bastantes "muertos en el armario" que obligan a invertir muchas más horas y material de lo que habías tenido en cuenta para el presupuesto. Total, que acabas palmando pasta, y además el cliente no está contento. De ahí que haya bastante resistencia a dar cifras. Además, el sólo hecho de prepararlo ya lleva un tiempo de personal administrativo que en muchos casos es tirado a la basura porque al final el cliente encuentra otro más barato o simplemente no lo hace por no salirle a cuenta. Y hay clientes muy pillines, que te piden presu para hacer una tontería, y cuando vienen a verlo te sacan otras cuantas cosas más que fallaban antes ("eso antes estaba bien") y por supuesto hay que arreglárselo gratis.
La única alternativa válida para el proveedor es facturar por horas y material "a posteriori", pero normalmente el cliente quiere saber por adelantado cuánto le va a costar y raras veces lo aceptan. Además su desconocimiento del tema le hace desconfiar y tratar al negocio como un estafador de antemano.
En resumen, que picaresca la hay por los dos lados. Sí, dentro de las empresas los hay más o menos honrados, pero también hay muchos clientes "sanguijuela".
En mi experiencia (ya digo que de otro ramo, pero creo que es aplicable) hay que huir como de la peste de los clientes que tienen más tiempo que dinero. Son capaces de tenerte una mañana rehaciendo presupuestos para ahorrarse 50€, y así, pues no...
