Gracias a todos por los ánimos, ahora me toca apechugar con lo que tengo. Y pagar el precio de haber querido vivir donde no me corresponde.
El barco tiene un abandono tremendo y toca remangarse.
Esto es como los perros que dicen que se parecen a sus dueños, a los barcos les pasa igual, al menos a mi barco le pasa, cuando he pasado mejores momentos el barco brilla, cuando he estado un poquito mal, se nota... en la falta de barniz... la suciedad de las defensas...
Por lo menos... flota, pero es verdad que está un poco enfadado conmigo...
