La mayoría de veleros de serie pueden navegar más rápido que el viento real. Solo hace falta salir un día de ventolina suave (no mucho más de 3 nudos reales) y ponerse a ceñir el viento en lo posible con el asimétrico o el código 0. La corredera seguro que marcará unos buenos 4, 5 y hasta 6 nudos. Ya estaremos navegando más rápidos que el viento.
El problema de los veleros 'normales' es que esta posibilidad requiere unas condiciones y rumbos especiales, mientras que en los AC50 u otros catamaranes de altas prestaciones lo consiguen de forma sobrada con todos los vientos.
Para mí, la clave del misterio es entender que, al navegar, creamos un viento sobre cubierta que se 'suma' al real y añade una intensidad de viento ficticia a nuestro barco que bien podemos aprovechar.
Con ventolinas es más fácil de asimilar el concepto que con vientos más sostenidos. Con poco viento, a medida que se incrementa la velocidad del barco, el aparente también sube, pero se cierra hacia proa (como cuando vamos en coche) porque es solo eso: viento aparente. Por eso, si caes en la tentación de arribar, el viento vuelve a su triste realidad y el barco se para.
saludos
PD: Releo lo que he escrito y no lo entiendo ni yo

