Desde mi punto de vista, los estamentos correspondientes descubrieron el filón que suponía la fuente de ingresos generada por todo lo que sea I.T.xxxxx, máxime cuando se exige, sí o si, su realización, viéndonos sancionados si no hemos precedido al respecto como nos exigen.
Recuerdo hace años que en ciertos círculos se barajaba como imprescindible la realización de una inspección técnica de viviendas y consiguiente certificación. Por circunstancias profesionales participé en alguna mesa redonda en las que se debatía el tema y no sé cómo estará en la actualidad.
Una idea o proyecto inicialmente aceptado y valorado positivamente acaba siendo, por la ley de la perversión de la materia, una estrategia recaudatoria donde el fin son las arcas.
Desde un punto de vista práctico y dado que mis manos llevan calcetines, me parece fantástico que, ya sea para el coche, barco o cualquier otro elemento, exista un equipo de personal preparado técnicamente y dotado de medios suficientes para que me diga, tras una revisión suficientemente exhaustiva, si aquel elemento cumple con las garantías suficientes como para poder disfrutar de él sin riesgos cuando menos inminentes
Pero otro tema es que, por la ley ya mencionada de la perversión de la materia, aquello acabe derivando en una especie de batiburrillo en el que se mezclan intereses tanto privados como de determinados colectivos donde, lo que inicialmente era bien recibido, acabe siendo repudiado por la gran mayoría y visto como algo para suprimir, que nos incordia, nos entretiene y no nos aporta nada. Y encima nos recorta el bolsillo.
Así que, cofrades, ya sabemos aquello de " lo que é, é " y confiemos en que, trabajando unidos y contando con el buen hacer de nuestros representantes, podamos tener unos organismos que realmente multipliquen sus esfuerzos y los nuestros en vez de dividir por cero cualquier desesperación o malestar que nos sugieran con sus ideas.
Agustín-