Aparte de la extrema dureza de tal gesta a su edad, creo recordar que quedó prácticamente sin provisiones poco después de cruzar el cabo de Hornos. Pese a ello remontó todo el Atlántico con la comida racionada y recogiendo agua de lluvia, acabando la regata bajo mínimos pero sin rendirse, lo que da idea de la gran fortaleza física y mental de este extraordinario navegante. Chapeau !!!
Sin duda contaba con una ventaja muy firme, era de Bilbao!

Merece todo el reconocimiento de cualquier aficionado a la naútica y devoto de la mar.
Y su propio barco, el Orión Iru, una preciosidad.
Saludos cordiales
