La comunicación entre nave y puerto es una diferencia esencial entre los casos que van saliendo. Incluso una diferencia de opiniones entre nave y puerto queda clara si se habla antes. Pero si nos negamos a hablar o nos hacemos los sordos, entonces no debe sorprendernos que lleguemos a un desencuentro que no tenga vuelta atrás.
Por otro lado, si creo que tengo razón, la defiendo por los cauces donde pueden dármela, recurrir a hablar mal en voz alta de lo injusta que es una situación debe acompañarse de una defensa en forma legal o administrativa, otra cosa es un berrinche infantil.
Si además esto te lleva a confundir un cónsul español con un abogado particular para reclamar multas es que estamos algo perdidos.
