El relato que haces sobre cambiar o no cambiar el motor me parece el correcto. Mientras el motor siga funcionando y solo requiera pequeñas intervenciones, no veo razón para jubilarlo. Pero en caso de una reparación de envergadura que implique sacarlo del barco y/o meterse en sus entrañas, creo que inversión en reparar es baldía, en el sentido de que por mucho que arregles, el motor seguirá siendo viejo, sin garantía, tecnológicamente desfasado, descatalogado en sus piezas de repuesto, . . . .
Me vi en esos trances hace cuatro años y resumí el proceso en un artículo titulado:
¿Ha llegado el momento de remotorizar nuestro velero?: Una pregunta con infinidad de respuestas.
Suerte en tu decisión!!