Yo creo que no me quedaría algo así ni regalado.
Para empezar es una eslora muy cara que simplemente tenerlo, siendo ya tuyo, va a salir una pasta. Imagino que le habrás echado el ojo porque está barato, pero la "oportunidad" puede no serlo tanto...
Por otro lado, ponerse a hacer los arreglillos que require un barco viejo que en principio está para navegar, suele alargarse bastante más de lo que inicialmente se piensa. Ésto además es directamente proporcional a la eslora, cuanta más eslora más cosas y consecuentemente más mantenimiento.
Un barco pequeño para restaurar totalmente puede llevar mucho tiempo y dinero, pero un barco de esta eslora me parece que como no sepas muy, muy, muy bien dónde te metes, te vas a meter en un fregado que no podrás acabar ni por tiempo, ni por dinero, ni por moral.
Además de ello, creo sinceramente que un barco de esas características, y sobre todo siendo ferrocemento, tiene una reventa fatal por muy bien que lo dejases (a costa de meterle ingentes cantidades de euros), y si en un futuro necesitases venderlo a ver quién lo compra y por cuánto.
Como dice chukel, hay muchas mejores opciones.
Si te apetece mucho restaurar algo, yo cogería un barco de una eslora contenida y que no tenga muchas cosas para restaurar para verle un final en tiempo y en dinero (que será más del calculado), o directamente cogería algo que esté para navegar.
No sé si estarás acostumbrado a restaurar cosas de ese pelaje, pero si no lo estás, me olvidaría de él.
Un saludo
