Pues ahí va otra.
Pedí un presupuesto online para un barco de uso privado, privado, a una determinada empresa por internet.
Por más que le explicado que era un barco de uso privado, se ha tirado toda la mañana pidiéndome datos fiscales de la empresa y como autónomo, aunque le he insistido en que era particular.
Resultado, en ese tiempo he contratado con otros.
Sigo asombrándome con los seguros náuticos mucho, pero mucho, mucho.
Esto de la náutica es un mundo, pero de otra galaxia.
