Re: Heroes Españoles (Relacionados con el mar) olvidados
Efemerides del día: 12 de Marzo de 1596
LOS ALMIRANTES AVELLANEDA Y GARIBAY Y LA POCO CONOCIDA MUERTE DE FRANCIS DRAKE.
Tal día como hoy, pero de 1596, en la bahía de la isla de Pinos, actual isla Juventud (Cuba), una escuadra española al mando de los Almirantes Bernardino González de Avellaneda y Juan Gutiérrez Garibay derrota a una escuadra inglesa que llevaba meses asolando las posesiones españolas en el Caribe y el istmo centroamericano. Los comandantes ingleses Hawkins y Drake habían sido muertos semanas antes en confrontaciones con españoles.
Bernardino González de Avellaneda y Delgadillo, nació en Valverde (Burgos), y fue Capitán General de la Armada de la Mar Océano, Presidente de la Casa de Contratación de Indias y Virrey y Capitán General de Navarra. Por su parte, Juan Gutiérrez Garibay nacido en Medina del Campo (Valladolid) fue Almirante y General de Galeones de la Armada de la Mar Océano. Ambos estuvieron al mano durante años de la Flota de Indias.
Pero la presente historia forzosamente ha de comenzar en plena guerra con Inglaterra cuando la reina Isabel I, envalentonada tras el desastre de la empresa de Inglaterra de Felipe II, ordena a sus más famosos almirantes (ambos ex corsarios) John Hawkins y Francis Drake,llevar a cabo una expedición “de castigo” sobre los principales centros mercantiles españoles en las Indias con el fin de intentar dar el golpe de gracia a su archienemigo Felipe II.
La flota de invasión estaba compuesta por 6 galeones reales, 20 buques de distinto tamaño además de un gran número de barcazas con 1.500 marinos. El mando de los 3.000 soldados de infantería correspondía a Sir Thomas Baskerville.
El desastroso camino de ida.
En su camino de ida, decidieron atacar las Islas Canarias donde fueron derrotados por las tropas provisionales reunidas por las autoridades de las Islas. El 5 de Octubre, los 1.500 soldados españoles, muchos de ellos civiles sin experiencia ni entrenamiento militar, impidieron el desembarco de las tropas inglesas, que, después de tres horas y media de combate, procedieron a retirarse con pérdidas de cuarenta hombres y cuatro barcazas. Tras esta derrota, la flota decidió no continuar con las combates prosiguiendo su camino hacia América. Los prisioneros ingleses capturados fueron los que proporcionaron información sobre los planes de la flota inglesa.
Enterado Drake de la presencia de un solitario galeón español en San Juan de Puerto Rico, el Nuestra Señora de Begoña, cargado con 3 millones de pesos de plata y con graves daños por un temporal, acordó poner rumbo hacia dicho puerto, y es que un pirata no deja de serlo así como así por muchos galones que se ponga.
Conocida en España la situación del navío, se dispuso que partiera al rescate una flotilla compuesta por cinco pequeños buques rápidos de nuevo diseño, llamadas fragatas, al mando de Pedro Téllez de Guzmán.
La pequeña flotilla de Tellez llegó al Caribe al mismo tiempo que la flota invasora, encontrando la retaguardia de la flota de Drake en las proximidades de la isla de Guadalupe. Sin pérdida de tiempo los buques españoles arremetieron contra los ingleses que perdieron 45 hombres en el combate y veinticinco fueron hechos prisioneros, capturándose un buque enemigo. Fue allí donde,Interrogado el capitán, Téllez supo del peligro que corría San Juan y el navío Nuestra Señora de Begoña, por lo que puso rumbo a Puerto Rico consiguiendo llegar antes que Drake.
La guarnición de la ciudad estaba compuesta por 400 soldados, que fue reforzada por otros 500 del navío averiado y por otros 300 de la flotilla de Téllez, lo que provocó que al llegar la flota inglesa, el 22 de Noviembre de 1595, y ver su comandante la disposición de la defensa española, decidiera no entrar en el puerto y ordenase anclar a sus buques para pasar la noche.
De lo que no se percataron es de que fondeaban al alcance de la artillería española, que, cuando los buques quedaron quietos, procedió a lanzar una salva justo cuando Dake y sus oficiales se disponían a cenar con tal fortuna (o acierto) que una bala penetró en el camarote del comandante inglés produciendo la muerte inmediata de dos capitanes y de John Hawkins. Drake se salvó de milagro y los barcos ingleses respondieron al fuego, retirándose a una distancia más prudente distancia.
Finalmente llegó el ataque inglés en la noche siguiente, consistiendo en un asalto nocturno para incendiar la fragata por medio de barcazas amparadas por la oscuridad. A continuación los buques atacantes entrarían en el puerto para atacar a los fuertes mientras se procedía al desembarco y toma de la ciudad.
Procediendo según lo planeado, consiguieron incendiar tres fragatas, aunque en dos de ellas la tripulación consiguió apagar el fuego.
Sin embargo, a la luz del incendio – Drake sería un excelente corsario pero también un pésimo militar - las otras cuatro fragatas pudieron apuntar bien a la flota de barcazas de desembarco que quedó destrozada a las pocas salvas produciendo más de 400 muertos y rechazando el desembarco. Así las cosas y tras nuevos intentos ingleses, igualmente rechazados, Drake ordenó la segunda retirada de la expedición ante fuerzas españolas., momento que aprovechó Téllez para embarcar el tesoro y poner rumbo a España donde llegó sin novedad e informó de lo sucedido.
A la vista de la información recibida desde Canarias y desde Puerto Rico, se organizó una flota de auxilio formada por 8 galeones y quince embarcaciones con 3.000 soldados a bordo, al mando de Bernardino de Avellaneda como Capitán General y de Juan Gutiérrez de Garibay como Almirante, que partió de Lisboa el 2 de Enero de 1596, mientras los ingleses ponían rumbo a Panamá con el objetivo de tomar la ciudad y sus riquezas toda vez que ea el puerto español más importante del Océano Pacífico.
Panamá y la muerte de Francis Drake.
Cualquiera pensaría que el corsario inglés, aleccionado por aquellos dos sonoros fracasos en puntos tan lejanos de su misión principal, se dirigiría ahora sin pérdida de tiempo a su objetivo, Panamá; pero lo cierto es que buscando desesperadamente un éxito fácil se entretuvo intentando saquear pequeñas poblaciones abandonadas, de las que poco pudo obtener y a las que incendió por despecho.
Por fin, el 6 de enero de 1596 llegaban los ingleses frente a Nombre de Dios, en el istmo. también abandonada. Se decidió una expedición por tierra al mando de Baskerville para tomar Panamá, mientras que Drake, con barcazas, remontaría el río Chagres con el mismo objetivo. Lo cierto es que Drake no hizo nada, y los casi mil hombres de Baskerville sufrieron una derrota frente al fuerte de San Pablo, defendido sólo por 70 hombres al mando del capitán Enríquez. Varios asaltos fueron frenados en seco por el fuego de arcabuces y algunos pedreros, y cuando se preparaba el último llegó a los españoles un refuerzo de sólo 50 hombres al mando del capitán Lierno Agüero. No podía esperarse gran cosa de tan pequeña tropa, pero su jefe tuvo el acierto de hacer tocar a sus hombres toda clase de tambores y clarines como si se acercara una gran fuerza, provocando la huida desordenada de los atacantes. que sólo se recobraron. tras días de marcha y de ser hostigados por los españoles y los propios indígenas, al llegar junto a sus buques. No menos de 400 hombres fueron baja entre las tropas de Baskerville. entre muertos, heridos, desaparecidos y enfermos.
Un desalentado Drake incendió la abandonada Nombre de Dios y zarpó nuevamente el 15 de enero, volviendo a tocar en algunos puntos para suministrarse de provisiones, consiguiéndolas en pequeña cantidad y siempre a costa de nuevas bajas a manos de los pobladores. Por último. minado por sus fracasos y por una disentería. falleció el 28 de enero, recayendo el mando supremo ahora en Baskerville.
El combate de la isla de Pinos.
Para el nuevo jefe de la expedición, el fracaso de ésta ya parecía innegable: a las bajas en combate se habían unido las producidas por la escasez de subsistencias y las enfermedades y sólo cabía ya pensar en la vuelta. Pensemos que sólo entre los mandos habían muerto los dos almirantes. 15 capitanes y otros 22 oficiales. Por ello, decidió deshacerse de los barcos en peor estado. para los que faltaban ya brazos. Quedándose con 18, a los que condujo a la isla de Pinos. cercana a Cuba, para repararse. limpiar fondos y aprestarse para el largo viaje de regreso.
Mientras, en España, al conocerse la incursión de Drake y Hawkins en el Caribe, se organizó a toda prisa una escuadra. al mando de Bernardino de Avellaneda. llevando como almirante ( en la época segundo al mando ) a Juan Gutiérrez de Garibay. que zarpó de Lisboa el 2 de enero con ocho galeones. 13 embarcaciones menores y u n total de 3.000 hombres embarcados. La mala suerte hizo que se encontraran con una dura tempestad en el Atlántico. que dispersó la escuadra y causó serias averías en los buques. que llegaron de forma sucesiva a Puerto Rico desde el 17 de febrero. lugar desde el que se dirigieron a Cartagena de Indias para reparar.
Sin completar las reparaciones. salió precipitadamente de allí la escuadra el 2 de marzo. al tenerse noticias ciertas de la flota enemiga. El día 11 la avistó en la costa de la isla de Pinos el almirante Garibay. que se había adelantado con tres buques. sorprendiendo a los ingleses con sus botes en tierra por estar haciendo aguada. Sin dudarlo Garibay se introdujo entre sus enemigos a cañonazo limpio. Estos levaron anclas y abandonaron sus botes, retirándose mientras respondían con sus cañones a los atacantes. Aparte de los botes perdidos, fue apresado uno de los galeones ingleses. con 300 hombres, y una de las pinazas. con 25. al coste de uno de los españoles. incendiado y que posteriormente estalló. y unas ochenta bajas entre muertos y heridos. Avellaneda con el grueso de la escuadra los persiguió hasta el canal de Bahamas. pero los ingleses, al tener recién reparados y limpios sus buques, y arrojando a l mar toda clase de pesos, incluso algunos cañones, consiguieron distanciarse y evitar así un desastre total.
Sólo ocho de los 28 buques que tan confiados habían salido el año anterior de Inglaterra consiguieron volver tras u na penosa travesía, que de nuevo se cobró numerosas víctimas entre las agotadas, desmoralizadas y enfermas dotaciones. Así de trágicamente terminó la ambiciosa expedición mandada por los dos marinos ingleses más famosos de su tiempo.
Tal vez muchos recordarán que justamente la primera expedición de Hawkins y Drake (entonces un joven principiante), en 1568, terminó en u n desastre parecido frente a Veracruz (San Juan de Ulúa). con pérdida de los cinco buques mayores y salvándose los mencionados en las dos pinazas restantes.
Avellaneda y Garibay, dos de de nuestros insignes marinos olvidados comenzaron muy jóvenes sus carreras en la marina; Bernardino en la marina con las galeras de Nápoles, participando en hechos famosos en el Mediterráneo, entre los que se cuentan el Socorro a Mazalquivir, la toma del Peñón de Vélez de la Gomera, el socorro a La Goleta, y la Rebelión de las Alpujarras. Superviviente de la Armada Invencible fue nombrado, en 1595, Capitán General de la Armada con encargo de dirigir la Armada de la Mar Océano, con lo que partió rumbo a las indias para proteger la Flota de la Carrera de Indias, que habría de venir a España en la primavera del siguiente año. Por su parte Juan comenzó su carrera como simple soldado en las selvas y pantanos de la Florida, pasando después a servir como tal en los galeones de la Armada de la Guarda de la Carrera de las Indias. Continuó navegando hasta un año antes de su muerte. Sirvió a su rey en Florida, en el estrecho de Magallanes, en la Armada Invencible y consiguió hacer llegar una flota con un gran cargamento de plata a pesar de los 150 buques holandeses que salieron a interceptarla. Fueron unos de los marineros que, como Capitanes Generales o Almirantes, cruzaron más veces el Océano Atlántico mandando convoyes a las Indias.
Fuente: Nacho del Pozo, en el grupo de Facebook "Blas de Lezo y los heroes olvidados".
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Buen viento y mar de popa para vuesas mercedes.
El mar dara a cada hombre una nueva esperanza, como el dormir le da sueños. (Cristóbal Colón)
I've seen things you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I watched c-beams glitter in the dark near Tannhäuser Gate. All those moments will be lost in time, like tears in rain... Time to die. (Roy Batty) sigue mi blog Ganando Barlovento
Editado por Gambucero en 12-03-2019 a las 09:05.
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