Pues repito el agradecimiento


a los cofrades que han hablado.
Uno no está muy ducho en según qué tipo de travesías y me parecería una insensatez no haber pedido aquí la opinión de vuesas mercedes sobre cómo encarar la mencionada bajada desde una ubicación enclavada en el mismo seno del mistral.
La fecha prevista para zarpar es el 21 de abril.
Prometo dejar aquí mismo una reseña de la singladura, que esperamos completar al día siguiente.
Ya sé que ésto no es nada en comparación con las que veo relatadas aquí en la taberna y en los blogs dedicados a relatos marineros de altura. Pero para mí va a ser casi un bautizo de viento, sol, nubes, olas, agua y sal. (Y me dejo más elementos, seguro).


