Buenas, cofrades:
Observen ustedes cómo el personaje se desdice a sí mismo en este otro video, aplicando la ley del embudo con rostro pétreo: los barcos de pabellón extranjero están sujetos a la legislación española, pero a los de pabellón español no se les aplica la de las aguas donde naveguen y están siempre protegidos por la legislación española... Cinismo químicamente puro.

Saludos y
