Es que, en mi opinión, y si me permitís, tampoco se puede aseverar al cien por cien que un coche de 400 caballos sea peor siempre y por sistema que uno de 50, sin más consideraciones de circunstancias y hasta de cualidades personales, para que alguien con el carnet de conducir a estrenar termine de aprender. Pues habría, como ocurre casi siempre, muchas variables de todo tipo a considerar y hasta excepciones.
Lo que si que parece que es cierto es que un barco-mantenimiento-amarre, digamos todo ello de "gama baja", ya supone de por sí casi lo mismo que costearse un gran coche de gama media-alta, si no alta. Y por tanto, independientemente de las destrezas y la experiencias relacionadas con la navegación en sí, solamente por lo primero, el hecho de dar el paso a armador debería ser cuando menos algo siempre más pausado que en automoción, creo.
O hasta incluso en algunos casos que comprarse una casa. Si bien es cierto también que algunos barcos a cierto nivel ya son unas buenas casas o hasta mansiones. De ahí también su precio. Y aquí tenéis un ejemplo más de por qué las comparaciones son una forma gráfica de expresar y transmitir de forma puede que más entendible ciertos conceptos, pero al final y al postre casi siempre vienen a resultar, como reza el dicho, "odiosas".
Vamos, que, como todo en la vida, hay que aprender a no meterse, a la primera de cambio, pipos en la boca que luego no se puedan rodear. Que decimos por mi tierra. Es decir, no meterse en líos, aventurándose en lo que luego, no ya sólo por el tema económico, no se pueda abarcar. Si es que no nos aburrimos en cuatro días de la afición que en principio cogimos como que para toda la vida, que esa es otra.
Aunque quizás lo más correcto y ajustado a la realidad que se podría decir es que nadie debería ser armador sin cuando menos tener una mínima idea de lo que es la náutica en su conjunto. Tanto desde el punto de vista teórico como practico. Y una cierta perspectiva, que sólo la da el estar o haber estado dentro del ambiente, ya sea con barco propio o sin el, un mínimo de tiempo.
Si bien reconozco que a mi lo de los amarres, concesiones de gestión de puertos que terminan, y tal, y el pedazo de pasta que va en impuestos derivado de todo anterior, con mi percepción de novato que es lo aún soy, me tiene en collera últimamente. Aparte de que esto de los barcos, por lo que voy viendo, hay que tomárselo con un cierto relax y sosiego, porque es posible que no haya muchas aficiones, actividades o facetas de la vida, que de forma tan rápida puedan encargarse de una cartera. Lo misma chica que grande.
Y más si lo que tienes es un buen tractor, que aparte de salir en general siempre más caro, hay que ver lo que se lleva en el precio del gasoil la administración. De vergüenza, vamos, para luego tener que estar aguantando, ya sea en verano o cuando sea, siempre por su parte, por parte de la administración, encima, y de los ecologistas que viven supongo de las subvenciones, un cierto hostigamiento.
Y que conste que yo no niego que darle a la palanquita de una motora potente es una pasada, pero qué decir de ir a toda mecha impulsado por el viento... ¿Hay algo mejor?
Bua, perdonad por el tocho, que prometo enmendarme...
