Me alegro de que por fin los gobernantes se hayan aclarado acerca de qué quieren hacer con el Servicio de Vigilancia Aduanera, después de años de desidia y de favorecer el desarrollo del Servicio Marítimo de la Guardia Civil.
Espero que la 'generosidad' mostrada con la reposición de funcionarios se extienda también a los medios materiales. De momento acaban de aprobar la renovación de uno de los helicóteros, aunque la entrega sea a dos años vista.
Y lo digo a pesar de haber recibido en los últimos meses dos visitas de Aduanas a bordo. Ya tengo asumido que navegando entre semana la probabilidad de que me toque es alta, ya que en muchas ocasiones somos la única vela.
Sigo defendiendo la existencia de un único Servicio de Guardacostas, que englobe a Capitanías, Salvamento, Aduanas, Semar, policía autonómicas marítimas, etc. Estoy convencido de que por economía de escala y por coordinación sería mucho más eficaz, como lo es en aquellos países que lo tienen. Pero mientras llega, tengamos unos Servicios de control bien dotados de medios humanos y materiales. Así la navegación será más segura para todos.
