Así que el personaje en cuestión no tenía ni idea de ir a vela, pero era patrón mercante.

Habida cuenta de los diversos casos de "falsa titulitis" sucedidos recientemente, que están en la mente de todos, habría que ver de dónde sacó el título...
Efectivamente, se comprueba objetivamente que no sabía nada ni de vela, ni de motor, ni de sentido común, ya que a nadie en su sano juicio se le ocurre acercarse a una costa de sotavento en esas condiciones, y mucho menos para tratar de desembarcar a un tripulante.

Y cuando ve que corre riesgo de embarrancar, no se le ocurre dar el fondeo, al menos para evitar que el barco se vaya a las rocas.

Y finalmente, una vez que ha tocado fondo, la ocurrencia final, que podía haber tenido consecuencias trágicas, de tirarse por la borda.


¡Puufff!
Saludos y
