
Pues parece una buena decisión abandonar el motor por la vela.
Más autonomía, más trabajo, más despacio, más tensión, más disfrute...
Pero...
1.- ¿Tienes la habilitación para vela?
2.-Nadie nace sabiendo, has de practicar antes de salir solo.
3.- Busca alguien que tenga un velero, y empieza a salir con él, esto es, ponle los "cuernos" a tu motora.
4.- Vives en un sitio en donde los vientos son complejos y conviene que te inicies con quien los conozca.
Ánimo, decisión y ya contarás tu bautismo en el arte del trapo.
Buena proa