Una pena que el nombre del servicio, de un servicio que ha costado mucho sudor crear, mantener y mejorar, con esfuerzo y dinero de todos, luego se vea manchado por cuestiones de gestión.
No creo en la gestión privada.
Lo publico debe seguir siendo público.
Debe haber oferta privada.
Y a competir, en igualdad de condiciones.
Pero esto de comprar nosotros el agua y las turbinas, los cables y las zanjas, los aviones y los barcos, y luego "cederles la gestión" a empresas de amigos de los concursos públicos, me parece una mierda.
Creo en el funcionario PLENIPOTENCIARIO en puestos de gestión. Ese funcionario que puede - porque tiene POTESTAD- sancionar a otros funcionarios por no cumplir su trabajo, o que puede poner a un político en un aprieto si no cumple con el presupuesto.
Pero esos fucionarios no existen.
No nos dejan que existan.
Los han sustituido por "asesores" y cargos de "libre designación".
Amén.

(y no he dicho cagonlaputa ni ná.... eh?

)
