
Sn esconderme de los taburetes, peliculón



Para mí, lanza la consideración de que pudieran existir dos categorías de vidas humanas en el mar

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Entiendo las indicaciones de la Guardia Costera.
En una ocasión las recibí yo, aunque el náufrago, desgraciadamente, no estaba vivo.
Veo enormemente valiente dar tu propio mayday para forzar el rescate.
Y entiendo, como psiquiatra, el estado emocional que presenta al final la patrona del velero.
Buena proa, y que no nos veamos en una de éstas.