El mal tiempo no da tregua
Desde Killyberg hacemos una rápida travesía de poco más de treinta millas hasta la parte más noroccidental de Irlanda, la isla de Arran, a cuyo resguardo quiero pasar el frente borrascoso que se avecina. Hemos de ir dando saltos de canguro aprovechando los resquicios que nos deja ésta dura meteorología. Ese anticiclón del que disfrutáis por la península, nos está haciendo la pascua, desvía hacia el norte las borrascas atlánticas y que no quieren darnos tregua.
De momento aquí estamos, aguantando el chaparrón, apalancados desde ayer en Leabgarrow, se agradece la compañía del cofrade Noruego, al que enseño mi experiencia náutica y él aporta su saber estar y su desenvoltura para interactuar con los parroquianos, cosa que a mí me falta.
No se está mal en el fondeadero amarrados a una de las boyas gratis de cortesía que tienen casi todos los pueblecitos que no tienen marina deportiva, sin mucho que hacer a bordo, algunas chapucillas menores, charlar, navegar por Internet, leer, sestear y comer muy bien, que tenemos tiempo para atender la buena cocina.
Pero sobre todo estudiamos todos los modelos meteorológicos habidos y por haber, que parece ya están poniéndose de acuerdo y mañana a medio día entre borrasca y borrasca tenemos una ventana de tregua, que con vientos del sur nos permitan subir como tiros hasta las Hébridas exteriores, 140 millas que esperemos hacerlas entre veinte y veintidós horas y sin mojarnos en exceso.
Ayer al poco de llegar desembarcamos a echar un vistazo por el pueblo, si se le puede llamar así y descubrimos una comunidad con ínfulas de mostrarse como un destino vacacional para nostálgicos de los lugares naturales y tranquilos, no es un mal sitio ésta isla de tres por dos millas, que con buen tiempo puede uno darse un garbeo entre ovejas y aves marinas, para luego tomarse una Guinness o cenar en alguno de los pub distribuidos por la única calle de Leabgarrow, a cuyo muelle llega varias veces al día, un ferri desde Burtonport, en tierra firme.
salud

Un paseo por Leabgarrow

Cartel promocional de la Isla de Arran

Luis, un buen compañero de navegación

El puerto desde el Bahia

Aprovechamos el paso del frente cálido con vientos del sur para la travesía hasta Escocia