Navegar de noche es genial, con precauciones...
Siempre ocurren cosas de noche, hay que agudizar los sentidos y adaptar la velocidad, sin confiar solo en la electrónica.
Navegando de noche, hace dos o tres veranos, de Menorca a la Costa Brava sobre las 03:45, el radar detecta tres embarcaciones que se aproximan por babor, aún lejos, pero en posible rumbo de colisión.
Alerta, atención máxima, prismáticos y atentos a las luces...
El AIS no dice nada.
El radar lo tiene claro, son tres y se aproximan por babor.
La noche oscura, ni rastro a simple vista.
La distancia disminuye y ya deberíamos ver sobradamente sus luces.
Seguimos sin divisar ninguna luz y la distancia es poca.
A medida que se acercan parece que de los tres barcos, dos pasaran por proa y el tercero por popa.
Seguimos sin ver ninguna luz. Incluso agudizamos el oído intentando escuchar en la oscuridad.
Según el radar, dos barcos (u objetos, o lo que sean) están cruzando a menos de una milla por proa y el tercero lo hace cerca de nuestra popa.
Todo igual, ni vemos ni oímos nada, solo el radar los ve (y palabra que no había bebido nada ).
Poco a poco se alejan por estribor.
Suspiros e incógnitas, que? quien?