Por eso me gustan a mi los puertos llenos de embarcaciones pequeñas, donde los sabados y domingos ves a la gente bricoleando en su barco, a otros saliendo a pescar o a dar una vuelta y volviendo a puerto con la cara relajada y satisfecha.
Y por supuesto que entiendo al que esta a 400 kms de su barco y baja cuando puede a mimarle, cuidarle y dar una vuelta y, cuando no puede, se tiene que aguantar las ganas.
Vayan unas rondas

