Cita:
Originalmente publicado por woqr
"Estimados lectores, no se como estará la afición náutica en Sevilla en estos tiempos modernos, pero déjemne que les indique que en los no tan lejanos Siglos XVI y XVII y XVIII había un magnífico Edifico-Lonja en pleno Sevilla construído para albergar las miles de toneladas de los más diversos productos del nuevo mundo.
A la rivera del Guadalquivir y con la torre del oro como testigo, se apostaban miles de barcos y galeones de todos los tamaños y tonelaje..... convirtiendo sevilla en el puerto más importante de Europa y del mundo. Es dificil imaginar que nada de aquello haya perdurado en estos días"
Fdo. El Archivo de Indias / Antigua Lonja de Contratación del Nuevo Mundo !
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Aun dentro de tu buena intención en lo que vienes diciendo, hay que matizarte que dicho edificio jamás contuvo la más mínima mercancía. El edificio que funcionaba como almacén o depòsito eran las Atarazanas. La Casa Lonja tenía la función de albergar bajo sus techos los tratos de los comerciantes en el trasiego a Indias pues la gente se había acostumbrado a hacerlos en las gradas de la Catedral y para sellarlos se adentraban en esta y se juramentaban tocabdo cualquier altar. Por eso pusierlon sobre la Puerta del Patio de los Naranjos de la Catedral el relieve con la expulsión de los mercaderes del Templo.
Con la construcción de lo que hoy llamamos Archivo de Indias, estos tejemanejes pasaron al interior del mismo. De hecho su planta no tiene habitaciones. Son solo dos corredores concentricos en cada planta. Según el frío y el calor de las estaciones del año se usaba una planta u otra. Y en ellas, los pasillos servían el exterior para ir circulando (mientras convenían el contrato) dando vueltas en una dirección mientras se montaba el negocio y en el interior que da al gran patio se paseaba en el sentido contrario. Con el traslado de la Casa de la Contratación a Cádiz y el fin del monopolio comercial sevillano, el edificio entró en declive convirtiéndose en de todo, viviendas incluso, etc. Hasta que se decide darle de uso la recopilación de toda la documentación dispersa sobre las Indias, que es el fin con que lo seguimos conociendo.
Ah, en aquella función de lonja de mercaderes, los acuerdos se sellaban juramentándose en la enorme Cruz de mármol que aun se puede ver frente a la Puerta del Príncipe de la Catedral. Que por eso se llama la Cruz de los juramentos.