No confundamos los churros con los marinos.
El churro es ese artefacto flotante que remolca una motora a toda leche para que unos niños provistos de chalecos se caigan al agua y chillen.
En cambio el marino es un color azul muy profundo, con un cierto matiz verde.
Eso es así.
El problema es si un churro fuera pintado de azul marino, que no conviene para evitar confusiones.
O si estás pintando un cuadro y al usar el azul marino ó ultramar, lo mezclas a eito con una tierra y te sale un churro. Ahí estamos fotuts.
Quede claro. Sigamos machacando éste hilo con los mazos de acero hasta que cante el tedeum en árabe.


