El refrigerador de cervezas se muy bien donde cae en mi barco y es facil identificarlo en otros barcos.
En cuanto al “refrigerador de gasolina” que también te han cambiado, ignoraba hasta leer tu nota de su existencia, y me pregunto que utilidad pueda tener refrigerar la gasolina, y donde venden esos chismes. Cada día se aprenden cosas...
Mi consejo, si lo aceptas,es el de que después de haber decidido dejar el barco “ de fábrica” no se te ocurra iniciar un pleito por vicios ocultos. Llevas todos los números para perderlo y con costas.
Esa acción podía prosperar, en su caso, recabando un dictamen pericial a cargo de un Perito experto en náutica, inmediatamente despues de que se evidenciaran los defectos y antes de cambiar nada al barco para probar ante un Juzgado el estado exacto en que te fuera entregado.
Ahora es dificilísimo acreditar que los defectos eran ciertos y esenciales, que las piezas desmontadas pertenecen a ese barco y no a otros, que su sustitución era inevitable para que el barco se pudiera utilizar, que el coste de la reparación es realmente el adecuado y se ha contrastado con presupuestos alternativos, que se está en condiciones de probar que antes de cualquier decisión al respecto se había requerido al vendedor para que constatara la situación y se hiciera cargo de la misma, habiéndolo rechazado etc etc.
La carga de la prueba pesa sobre el que reclama, y las iniciativas adoptadas en mejoras ya antes de llegar a la percepción de la cantidad y gravedad de los vicios, juegan claramente en tu contra.
Llegados al punto en que relatas tienes el barco, creo que la mejor opción es tratar de disfrutarlo al máximo y olvidar la odisea sufrida, salvo en lo que se refiere a no volver a tropezar con el intermediario que te aconsejó comprarlo. Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, y en este caso, con un tropezón basta.
Saludos cordiales
