Re: Velerista ahogado en Hondarribia
Está claro:
Para bastantes de vosotros, bajar seis o siete metros por la cadena en apnea unas cuantas veces a desenrocar es algo muy simple, intuitivo y poco problemático.
Para otros como yo, que no se bucear, y me da mas miedo que vergüenza, eso sería una proeza ó directamente un infarto. En cambio, perder el ancla y toda la cadena, cortando en el cabo, no me supone mas problema que tener que comprar otras.
Una buena solución son los orinques, pero me ha dado siempre la impresión de que a mis maestros no les gustaban demasiado, con lo que no los he usado nunca.
El método para intentar desenrocar que describió muy bien un cofrade en su día, ponindo el ancla a pique y entonces pasando un aro de acero que ajuste en la cruz unido a un cabo largo (de driza o asi), para dar a continuacion atras un poco dejando en banda el cabo para que el ancla se acueste, y después tirar del cabo bien horizontal desde el lado opuesto al que trabajaba (con la auxiliar, con otro barco, o con el nuestro), me parece muy razonable (siempre que además de hacerlo con “xeito”, se rece con fe).
“Cuando tu barco ha encallado en un bajo, todo el mundo te sabrá decir por donde no deberías de haber pasado”
Descanse en paz el desventurado marino. El mar es poderosisimo y hay que temerlo. Se cobró su quiñón a cuenta de otros desenroques exitosos. Pero la enseñanza, que debemos extraer siempre del análisis de éstas desgracias, es que aunque fuese la ultima ancla que existiese en el mundo, estába lejos de valer una vida.
|