No olvidar también a algunos profesionales de la mar...
La semana pasada, a una media milla fuera del puerto, navegando a vela, voy a rumbo encontrado con un pesquero, ya próximo, que volvía de faenar; un barco de unos 20 metros de lineas pesqueras tradicionales a sus buenos 10 0 12 nudos de velocidad, y levantando a su paso una ola de aquí te espero. Yendo a vela, en ceñida y amurado a estribor solo me cabían dos posibilidades: La primera seguir a rumbo y esperar que el pesquero cayera a su estribor cediéndome el paso, como marcan los cánones; la segunda maniobrar yo cayendo a sotavento para dejarlo pasar a él con el fin de que no me abordara.
Lo que ocurrió, por supuesto, es que el pesquero no alteró en absoluto su rumbo y cuando estaba a unos 100 metros yo tuve que caer ampliamente a sotavento para evitarlo, aunque esto no me libro de los correspondientes saltos en su ola y de embarcar una cierta cantidad e agua por proa.
Y es que no es la primera vez que me pasa...
Algunos de esos "profesionales" se creen los reyes del mambo, y tratan con desprecio a los que ellos consideran domingueros que salen a enredar y fastidiarles sus sagradas derrotas de trabajadores honrados...
La próxima vez los grabo, les tomo la matrícula y los denuncio.


