Ya estoy en Vigo, llegamos el viernes ya de noche, y por fin, temiéndolo todo el camino, a la entrada de la ria nos tropezamos con las pu..s garrafas flotantes, un ruido muy desagradable y salieron disparadas por la popa, aparentemente sin consecuencias, pero yo parece que percibía vibraciones y ruidos durante un tiempo.
Después de haber pasado un montón de puertos, tengo la satisfacción y orgullo (soy gallego) de que en Vigo el recibimiento ha sido superior, pensaba llevar el barco a otra marina, pero ya me quedo aquí


