Cita:
Originalmente publicado por SEGARIO
He leido el libro, como casi todo lo que encuentro sobre naútica, o relacionado con el tema.
Me gustó, bastante. Presenta un enfoque muy habitual de la pareja estandar frenta a la náutica, que ya se ha tratado en algún post. Lo normal que suele suceder es que el marido arrastra a su pareja hacia su afición a la naútica. De ahí se engendra esa especie humana, la Tripusol, tan entrañable, que puebla muchas cubliertas  .
Aunque el tópico es tal, y en ocasiones la pareja es a la inversa, que no se me hechen encima ahora las intrépidas marineras con parejas de secano.
En cualquier caso, esto me trae a la mente aquel comentario que me hicieron al ver a una pareja de enamorados en un velero, ella al timon y el trajinando en la maniobra, tan compenetrados ellos: " normalmente, en tripulaciones así, o es la otra, o es la segunda esposa".
Con el tiempo, he comprobado que casi siempre es cierto...
En cualquier caso, el libro me gustó...
Saludos
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Me gusta mucho la frase, Segario

!!!
Creo que no me he explicado bien en mi primer comentario. No quería decir que fuera tópica la situación o que lamentaba que el libro hubiera expuesto una situación tópica, que tuviera o no relación con la realidad. Efectivamente, las cosas son así en muchas parejas y él a menudo la arrastra a ella en sus aficiones, que sean éstas náuticas o no.
Lo que me molestó a la lectura del libro (sin restarle sus múltiples méritos) es el enfoque utilizado, éste si que es un tópico, no social, sino literario.
La visión algo "irónica" de la mujer sobre la actitud del hombre que dirige y controla la situación, y al cual no se le perdona ni una, se ha visto ya muchas veces. Este es el típico tono de las revistas femininas o feministas tales como Cosmopolitan, por ejemplo, que desde los 70 van publicando artículos o relatos con esta mirada, en los que las mujeres se divierten de sus propias torpezas o debilidades en una situación en las que estan obligadas a estar. En el mar como en tierra.
Acabo de leer una novela francesa, escrita por una mujer, intitulada "la plaisance, quelle galère!" (trad aproximativa: "la navegación de recreo, qué rollo!!) en la cual el tono era exactamente el mismo. Es divertido, eso sí, y mucho

, pero, en mi modesta opinión, Segario, demasiado leído ya... Además (y repito que se trata de una opinión estrictamente personal) no creo que este tipo de visión ayude mucho a las lectoras que se quieran iniciar en la navegación o en cualquier otra actividad de la mano de su marido a fomentar la confianza en sus propias capacidades, aunque el final de la novela de Anna LLeonart apunta que "sí, pueden".
Por cierto, una pregunta que me rondaba: la palabra "tripusol" la ha inventado ella o ya existía?
Si ella la ha inventado ... chapeau!!!
