Estoy consternado, y enfadado, coincidí con Carlos un par de veces, no muchas pero sí las suficientes, no pude apuntarme a un viaje para visitarle en Casa Cañas desde nuestra Roqueta, siempre lo lamentaré... ¿Qué se puede decir que no sea obvio? Nada, genial, simpático, divertido, etc... Te voy a echar de menos, te vamos a echar de menos, y vete aprendiendo unas cuantas recetas para cuando volvamos a vernos.
Un abrazo, Carlos, siempre...
Estas




van por ti!!!!