Buenas tardes, cofrade:
Digo lo mismo que los dos cofrades precedentes: tu relato ha sido amenísimo, me ha descubierto cosas que no sabía, y, sobre todo, me ha hecho admirarte por tu decisión de llevar a cabo tu sueño contra viento y marea (nunca mejor dicho), haciendo realidad el viejo adagio latino: "Audentes Fortuna iuvat".
¡¡Muchas gracias!!



Saludos y
