URTZI.
Hace ya varios días que sé que te has ido. No me hago a la idea.
Ahora me siento a recordarte, antes no pude...
Esta casa nos unió, pero luego viniste a nuestra casa, isla que tanto queremos, y en Cabrera te hicimos entrega de pasaporte Mallorquín.
Tu personalidad nos estiró hasta Arnedillo donde nos trataste como nunca nadie nos ha tratado. Ese viaje a La Rioja, con puerto base en Arnedillo aún nos evoca risas y alegría.
Recuerdo los momentos que compartimos, que ahora me parecen demasiado pocos. Cabreras, la quedada de las brujas y piratas, el curso de supervivencia en BCN, Port Arnedillo...
Me arrepiento de no haberte disfrutado más. Eras inmenso, te hacías querer. Te deseo lo mejor.
Y a los tuyos, que sea leve; y que los buenos recuerdos enjuaguen los malos momentos actuales.
Brindo por él, pues creo que así lo hubiera querido.


