Cita:
Originalmente publicado por enric rosello
Las normas de etiqueta invitan a arriar el pabellón nacional si el armador no está a bordo. Estando a bordo se ha de izar al amanecer o a las 8 de la mañana (lo primero que ocurra) y lo mismo por la tarde arriando (más cómodo dejarla izada 24/24). Esta norma de etiqueta está en vigor en los buques de guerra -que hacen a diario una pequeña ceremonia al respecto- y nada me hace pensar que no sea la misma para los deportivos.
Otra cosa es que a un GC o una Capitanía puntillosos le de por rascar los bemoles de los navegantes por el tema de la bandera. Habríamos de analizar caso por caso pero, de hecho, bien pocos de nosotros cumplimos con rigor la etiqueta de medidas, mastelero a estribor, ubicación, etc. Yo, por ejemplo, incumplo la ubicación (el estay de popa es irregular).
Es curioso que no hay regulación sobre el tamaño mínimo del pabellón nacional. Se deja a consideración del patrón. Por el contrario, el tamaño máximo sí que está regulado y es de mal gusto (poco respeto a la bandera) que sea mayor del 10% de la eslora del barco, ni tan grande que la bandera roce con el suelo o el agua.
Resumiendo: Si se empeñan, pueden multar al puerto entero. Y más en el tema de las banderas nacionales, que hiere profundas susceptibilidades (a los navegantes y a las autoridades) más allá del estricto reglamento.
saludos
|
Buenas noches, cofrade:
Sólo un par de precisiones a tu comentario:
En barcos españoles las dimensiones del pabellón sí están especificadas, concretamente en el RD 1511/77 que cito un poco más arriba. Lo que pasa es que esas dimensiones son un tanto exageradas para muchos de los barcos de recreo, ya que el RD establece un tamaño de 75 x 50 cm para todos los buques de menos de ¡100 toneladas! De todos modos, es todavía mayor la que exige, por ejemplo, la reglamentación belga, de 90 x 60 cm...
En el mundo anglosajón es costumbre que los pabellones tengan un largo en pulgadas igual a la eslora en pies, pero hay que tener en cuenta que las banderas anglosajonas suelen tener una proporción entre lados de 2:1; la aplicación de este criterio a las banderas de otros países, cuya relación de aspecto es 3:2 queda menos estética.
En cuanto a las ocasiones en las que se exige mostrar el pabellón, la mayor parte de los países sólo piden hacerlo al entrar o salir de puerto, a la vista de fortaleza y a la vista de buques de guerra. Todo, claro está, procede de reglamentaciones arcaicas, como muchas de las tradiciones náuticas.
Saludos y
