Re: Heroes Españoles (Relacionados con el mar) olvidados
Saludos, os traigo este magnifico relato del hilo “Huestra Historia”
Casto Mendez Núñez, que se hizo famoso entre otras cosas por la frase “La Reina y yo preferimos honra sin barcos, que Barcos sin honra”
Meses hacia de un día de San Andrés que mi compatriota el Almirante Pareja dejó este mundo por voluntad propia tras sentirse deshonrado y fracasado en los asuntos sudamericanos, y es que después de todo, lo que más tarde sería Chile, Bolivia, Peru y Ecuador, nos traicionaron gracias al gran trabajo de británicos y estadounidenses que logrados sus objetivos, los abandonaron a su suerte...malditos anglosajones salmonetes todos!
Recibo el mando de la Escuadra Española.
Rumbo: directos a esas aguas, misión de escarmiento, vamos a enseñarles que aún mandamos nosotros y que “Más vale honra que barcos que barcos sin honra!”
La fragata Numancia arriba al puerto de Valparaíso y tras de mi, la Escuadra Española.
-“Avisad a la ciudad!: disponen de cuatro días para evacuar a los civiles de la urbe, después, todo será sangre y fuego!”
Ordeno preparar el ataque.
Una mezcla de risa, rabia y odio se entrelazan en mi interior tras conocer que las fuerzas británicas y estadounidenses han aprovechado el plazo a los civiles para huir de la ciudad, malditos y cobardes seáis mil veces!
Se acabó el plazo.
-“FUEGOOO!!!” “BOOOM, BOOOM!!!”
Y el humo, el estruendo y la furia española se desata sobre el puerto y la ciudad.
Nada tenéis que hacer los que no estéis con nosotros, ni traidores ni cobardes extranjeros.
Primer aviso.
-“Rumbo al Puerto del Callao!”
Navegamos prestos, sin dilaciones, directos hacia sus fuerzas.
-“FUEGOOO!!!”
Y los cañones comienzan con su melodía.
No quedaría fortificación en pie, y como precio, me retiro herido a mi camarote, objetivo cumplido.
Ordenados los buques, evaluados daños, y todo en orden, ordeno volver a puerto.
-“Dispongan los salvas de victoria y pongan rumbo a casa!”
Lo que no consiguieron por las armas lo consiguieron con la manipulación y el engaño a quienes eran nuestro pueblo, y dividiéndonos no serían nada.
Para vuestras mercedes, Don Casto Méndez Núñez, a dos de mayo del año de nuestro señor de mil y ochocientos y sesenta y seis, obligando a salmonetes y sus primos hermanos a poner pies en polvorosa con el rabo entre las piernas...
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