LA TRAVESÍA
Según se acercaba la fecha de las travesía, mas me cundía el desanimo. Practicaménte desde finales de junio, se estableció el viento predominante de la época, viento nordeste, llamado Nordés por tierras gallegas.

Nordes en Galicia a una semana de la salida
Y dicho viento se extendia por todo el Golfo de Vizcaya hasta Inglaterra. Durante todo el mes no daba descanso ese viento que era terrible para mis planes de subir a Plymouth.

Prevision para el dia antes de zarpar.
Milagrosamente, a una semana de soltar amarras empezó a cambiar…

, al dios Eolo le debían de gustar mis planes y justo para las fechas de la travesía cambiaron los vientos a totalmente favorables.

¡¡No podía creerme tamaña suerte!!
Yo, durante el mes de Julio, ante las pocas perspectivas de vientos favorables, había descuidado bastante los preparativos del Mansurron. La verdad que me veía más yendo con la tripu a comer un bacalao a Oporto, que subiendo a Inglaterra. Desde luego no estaba dispuesto a tirarme días ciñiendo en el Golfo… De repente, empezaron las prisas…”joder joder Que nos vamoooos!!!!
Sin estar la lista de tareas pendientes totalmente realizada llego la fecha, y puntualmente fue cayendo la tripulación para partir en la fecha prevista. Faltaba algún arreglillo, alguna prueba de aparatos nuevos etc, pero el Mansu estaba a son de mar, y la meteo favorable.
Como no podía ser de otra manera, un fallo eléctrico en la nevera hizo peligrar la fecha de salida.

La tipulación del Mansurron iria al fin del mundo…. Pero siempre que haya cerveza fría en la nevera… sin nevera se amotinarian en cuanto se acabase el hielo. Felizmente se pudo arreglar la víspera de la partida.
Soltamos amarras a primera hora del sábado 20 de julio.

Viento calma y mar de fondo incomodo y salimos rumbo norte buscando ese viento que nos llevase directos a Inglaterra. Desgraciadamente según avanzábamos al norte, también la borrasca que se suponía nos iba a dar vientos favorables, y estuvimos 48 horas de motor ganando norte.
Llevariamos gasoil para unos tres días, sin viento no llegábamos ni a Brest a repostar, pero afortunadamente en la tercera singladura, cuando ya empezábamos a preocuparnos por el gasoil, empezaron a entrar vientos moderados y favorables que nos llevaron en una placida navegación hasta Plymouth, con gasoil de sobra, cerveza fría, pescado fresco en la nevera, y únicamente una avería en el guía drizas del enrollador, que nos dio problemas para enrollar y desenrollar el génova y que hubo que subirse al palo en mitad del mar para poder manejar el génova.
En Torpoint nos esperaba Dave, que nos tenia preparado un amarre y un monton de hospitalidad.
Formalidades aduaneras, ninguna. En ningún momento vimos ningun policia, ni aduanero, ni nada. Dave no me pidió ni los papeles del barco. Solo me pidio que si iba a dejar el barco un tiempo, le dejase un mes pagado (iba a estar aproximadamente un mes y medio)
La verdad que fue de las travesías mas tranquilas y agradables que he tenido, casi la mayor preocupacion fue al principio cuando estuvimos quemando gasoil dos días seguidos y la angustia de que no entrase viento...
Sigo mas tarde con la vuelta que fue un poco mas movidita...
